De amor y rutinas 

“Ese es el secreto, reducir al máximo la exigencia de felicidad”

“Como si ya no cupiera esperar nada de mí, ni siquiera la conciencia de mis propias renuncias.”

“Me parece lamentable que los muertos no tengan ningún poder.”

“Me parece bastante miserable ese modo silencioso con el que los hombres nos expulsan al curso del tiempo.”

“Los hombres son absolutamente inmovilistas. El movimiento lo creamos nosotras. Nos ahogamos avivando el amor.”

“Dos seres viven juntos y aún así su imaginación los aleja de modo cada vez más definitivo. Las mujeres construyen palacios encantados en su interior. Uno permanece momificado allí sin enterarse.”

“Me gustaría toparme, entre los cientos de cuerpos que deseo, con el que poseyera el don de lastimarme.”

“Lo que deseo de verdad no puede formularse. Ser golpeado en la cara, ofrece la cara a los golpes, ofrendas mis labios, mis dientes, mis ojos, y de repente ser acariciado, cuando menos me lo espere, y de nuevo golpeado a buen ritmo, en la cadencia justa, y cuando me corra, que me abracen, que me lleven en brazos, que me cubran de besos.”

“Te amo con la cabeza, con el corazón y con el rabo.”

“Un hombre es un hombre. No hay hombres casados, ni hombres prohibidos.”

“Uno de los efectos del deterioro sentimental es que nada fluye. Todo se transforma en un signo, todo hay que descifrarlo.”

“Invadido por la melancolía de los amantes cuando ya no sucede nada al margen de la cama.”

“Si los hombres querían reconocernos una única cualidad, era esa. Los redimimos. Los enaltecemos en cuando podemos.”

“Y de qué me sirve verlo ahora como un pobre mequetrefe? Ese pobre mequetrefe me degrada y no me hace ningún bien.”

“Hay momentos que tras la cortesana asoma la buena mujer.”

“Aguantarse el llanto es inútil. La pena permanece alojada en algún sitio.”

Anuncios

Maneras de vivir (I): el médico budista

Ricardo, de 56 años, es un médico de urgencias en un pueblo de Extremadura que sufrió una crisis de fe al acercarse a la veintena. Al cumplir los cuarenta decide trabajar desde la introspección en la búsqueda de la felicidad. La descubre en un libro sobre budismo. Ahora es maestro budista de la Nueva Tradición Kadampa.

Éste es el primero de una serie de vidas que deberías conocer. La de Ricardo es sólo una de las muchas maneras de vivir.

La evolución de Verne

Poco a poco van llegando vuestras aportaciones para la que, en Twitter, he denominado #operaciónVerne. Ya he recibido mensajes de algunas entidades bancarias que suman un total de 65 euros. Otros os habéis puesto en contacto conmigo a través de Whatsapp o Twitter, también dejando mensajes en este blog, para avisar de que habéis hecho una transferencia. Imagino que esos movimientos comenzarán a reflejarse en las próximas horas. Alguno quizás piense que 65€ es poco. Yo creo que no está nada mal como comienzo.

De Verne sólo algunos habéis visto imágenes en movimiento, los que me seguís por Vine, así es que aquí os dejo un regalo para que veáis cómo, poco a poco, Verne va cogiendo confianza y adaptándose a caminar con sólo tres patas.

Aprovecho además para recordar que tenemos que encontrar un hogar, una familia para Verne. Pensándolo bien, ese parece un buen hastag, ¿verdad? #UnafamiliaparaVerne… pero vayamos pasito a pasito. Primero, la operación. #OPERACIÓNVERNE on fire