María Lejárraga y Deborah Levy

Hace unos días, mientras buscaba mujeres de leyenda para mi sección en “Las piernas no son del cuerpo”, me mandaron un vídeo. En él aparecía una señora hablando de una autora y de refilón, así como quien no quiere la cosa, mencionaba a una tal María Lejárraga. Lo poquito que decía de ella hizo que me picase la curiosidad. Y me puse a indagar.

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Resumiendo mucho, María fue una mujer enamorada del teatro, del verbo, y de un señor varios años más joven que ella, con el que se casó y al que regaló todo su talento. Ella escribía, él firmaba. Se supo todo a la muerte de ambos. No me explico por qué una mujer feminista como ella, que además fue diputada en el Congreso, aceptó algo semejante. La única respuesta, más allá de su amor, es que en realidad sabía que la única manera de que sus obras fuesen aplaudidas, pasaba por ahí, por la firma de su marido. Quiero pensar que fue más lista que el hambre y le hizo la jugada al heteropatriarcado, metiéndole un gol por toda la escuadra. Pero si queréis saber más, os dejo aquí mi intervención en la radio. He aprovechado además para colar “La Internacional” ahora que hay que celebrar que Rajoy pasa a la oposición.

Y de paso he recomendado “Leche caliente”, de Deborah Levy en Anagrama. El libro está ambientado en Almería, es maravilloso el retrato que esta autora sudafricana hace del Cabo de Gata. Una historia cargada de pulsiones sexuales en la que se navega por una relación tóxica entre madre e hija, asfixiante, y se habla del comienzo de una ruptura, con unos personajes cómicos y al mismo tiempo inquietantes.

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Mary Beard y Marceline Loridan-Ivens

A Mary Beard le conquistaron la Roma y Grecia antiguas, pero no penséis que vive en el pasado. No. Es una mujer sabia, divertida, irónica y combativa. Podéis disfrutar de ella y de su trabajo en libros y documentales, y si tenéis un rato, no os perdáis esta charla que dio en Fundación Telefónica.

También podéis escuchar lo que yo conté de ella en “Las piernas no son del cuerpo” y tomar nota de mi recomendación literaria.

“Y tú no regresaste” de Marceline Loridan-Ivens, en Salamandra. Este es un librito pequeño, no llega a 90 páginas, en el que encontramos una carta de la autora a su padre. Ambos fueron detenidos en 1943 y deportados al campo de Auschwitz. En “Y tú no regresaste” Marceline Loridan-Ivens relata la experiencia de una adolescente de 15 años en un campo de exterminio, se mezclan la extrema dureza de las situaciones que enfrenta y la vitalidad y la energía de una niña con un solo propósito: sobrevivir. Sólo por cómo arranca ya merece la pena: “A pesar de lo que nos sucedió, yo he sido una persona alegre; tú lo sabes. Alegre a nuestra manera, para vengarme de estar triste riéndome de todos modos.

Alexandra David Neel y Virginia Mendoza

Alexandra ya era un personaje curioso y rebelde en su infancia, y ese espíritu inconformista la acompañó hasta el final de sus días. Murió con 100 años tras haber tocado el techo del mundo.

Si te pica la curiosidad, escucha más sobre su vida aquí, porque lo conté en “Las piernas no son del cuerpo”.

“Quién te cerrará los ojos”, de Virginia Mendoza en Libros del KO. Una interesantísima reflexión sobre el abandono de los pueblos, de lo rural, de las tradiciones y las costumbres, y sobre todo, sobre la soledad que acompaña a aquellos que decidieron no marcharse, ser los únicos habitantes de pueblos fantasmas, abandonados. Son historias enternecedoras y duras que nos hacen conectar con aquello que fuimos. Y aquello con lo que quizás nunca debimos cortar.

Valentina Tereshkova y Christine Angot

En plena Guerra Fría, una mujer es lanzada al espacio. Da la vuelta a la Tierra 48 veces. Es Valentina Tereshkova.

“Una semana de vacaciones” de Christine Angot, publicado por Anagrama. Un libro demoledor que habla de una pareja que alquila una casa para disfrutar de unos días de asueto, aparentemente. Porque en realidad es uno de esos relatos que te golpean, que te arrasan por la contundencia de lo que se narra. La iniciación sexual, una carga intensa de de dominación, que la escritora va exponiendo sin rodeos ni trampas. Momentos que te violentarán, te sacudirán y que te harán descubrir lo más siniestro del ser humano.

Junko Tabei y Edna O’Brien

¿No os parece que Junko es un nombre precioso? Es el nombre de una mujer menuda, bajita y muy delgada, que se enfrentó a cientos de hombres y a su desprecio para conseguir ascender a la cima del Everest.

Junko y Edna, dos mujeres fuertes e invencibles, juntas en “Las piernas no son del cuerpo”.

“Chica de campo” de Edna O’Brien, son las memorias de esta escritora irlandesa que publica Errata Naturae, como siempre con una edición muy mimada. Edna tuvo que crecer y convertirse en escritora al lado de un esposo que siempre la trató mal, que no apreció su valor como creatora y que, sin embargo, supo cómo explotar y beneficiarse de su talento. En las memorias conocemos a una mujer que nació en una familia de ricos venidos a menos, que pasan hambre por culpa de un padre mal negociante y derrochador. Este libro habla de esas mujeres que tuvieron que entregar cuanto ganaban a sus esposos, de una Edna O’Brien que fue capaz de liberarse de su marido y de esa Irlanda católica asfixiante.